Entre los involucrados está el supervisor de Serenazgo, Marco Ochoa Cerpa, y un trabajador de confianza del alcalde, Eugenio Yupa Zela.

Ante este vergonzoso hecho, regidores de la comuna exigieron a Yupa cesar del cargo a Ochoa, indicando que además no cumplía con el perfil para el puesto. Por la tarde de ayer el burgomaestre dispuso que sea removido del cargo.

En su defensa, Ochoa culpó a los regidores Ana Crota y Facundo Arapa por este escándalo. Señala que desde hace tiempo lo hostigaban por negarse a incorporar a sus allegados en el cuerpo de Serenazgo.

Fuente: Correo.

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