El confeso asesino de la joven Erika Cruz Mayta no muestra remordimiento alguno después del crimen; al contrario, en un video donde reconoce ser el autor, intenta convencer a los policías para que lo ayuden en el proceso de investigación.

Mientras tanto, la población juliaqueña está indignada sobre los acontecimientos y noticias que se han ido difundiendo a propósito de este caso.

El mecánico Rubén Calsín Roque (19), narró ante los agentes de la Policía Nacional del Perú, que fue Erika la que lo llamó al promediar las 19:00 horas del 20 de mayo para insultarlo, posteriormente este la citó – según dijo- a su vivienda en el jirón Sauces en la urbanización Sol de Oro en Juliaca.

Cuando llegó la joven le habría reclamado por la baja condición económica que tenía, enrostrándole que su enamorado (un supuesto policía) le daba de todo.

“La he matado con cuchillo, ella me llamó borracha y vino a mi casa, me empezó a insultar que ‘eres pobre y no vales nada, mi flaco es policía y él me da todo’, eso me dijo, conmigo estuvo seis meses ya, ella tenía varias relaciones”, narró ante los investigadores luego de ser capturado.

Además de tener una relación con Erika, el detenido sostenía vínculo con otra joven a quien la embarazó y actualmente tiene nueve meses de gestación.

Los policías que presentaron ayer el caso ante la prensa, dijeron que también habría agredido a la muchacha embarazada, por lo que no se descarta que sienta “odio por las mujeres”.

El coronel PNP Jesús Talla de la Cruz, jefe de la División de Investigación Criminal de la región Puno, detalló que cuando la joven llegó a la vivienda del mecánico, se inició una discusión y el sujeto terminó apuñalándola tres veces y golpeándola hasta causarle la muerte.

Ese mismo día, metió el cuerpo sin vida en un costal de polietileno, y a a bordo de una moto, lo llevó hasta el puente Churi (carretera a Canchi Chico) en el distrito de Caracoto, donde el cadáver fue hallado el último lunes por los comuneros.

Los familiares de la víctima, ayer le dieron el ultimo adiós en medio de escenas de dolor. La joven deja un menor de dos años en la orfandad. Los parientes pidieron que se sancione con todo el peso de la ley al confeso criminal.

La Policía investiga si existen cómplices, porque no se explican cómo el detenido sin ayuda pudo haber trasladado el cuerpo hasta el puente Churi, ubicado a varios kilómetros de la vivienda donde la mató.

El delito que se investiga contra Rubén Calsín, es feminicidio que podría llegar hasta cadena perpetua, la Fiscalía pedirá prisión preventiva y la audiencia debe programarse entre hoy y mañana por el Juzgado de Investigación Preparatoria de la provincia de San Román.

Fuente: Correo.

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